lunes, 6 de agosto de 2012

Casillas y el Balón de Oro

Mucho se está hablando tanto por parte de la prensa como del aficionado de la calle de la posibilidad de que el trofeo que se entrega al mejor futbolista del año presente -el tan ansiado Balón de Oro- vaya a parar en esta ocasión a manos del guardameta del Real Madrid y de la selección española Iker Casillas.

Justo es reconocer que el rendimiento del citado jugador en lo que va de 2012 está siendo excelente. Después de ayudar a su equipo a ganar el título de Liga hizo lo propio con el equipo nacional llevándose el triunfo en la pasada Eurocopa de Naciones.


En los antecedentes tan sólo un guardameta inscribió su nombre en el palmarés ganador del trofeo. El aludido no es otro que el mítico Lev Yashin. Fue en el ya lejano 1963. Hay que reconocer que la empresa de conseguirlo por parte de un portero se antoja difícil. No se trata de un reconocimiento a una carrera -como algunos pretenden argumentar sin embargo-. Hay que tener claro que este premio proclama al mejor de todo un año. No valora en ningún momento el reconocimiento ni la regularidad de un jugador a lo largo de los años.

Si Ricardo Zamora es el mejor portero de la historia del fútbol Iker Casillas es el mejor portero de la historia del Real Madrid. Y se dice esto teniendo en cuenta que El Divino Zamora defendió la portería del Madrid durante seis temporadas. Tal es la importancia de Casillas.

Como digo no lo tendrá nada fácil ante jugadores como Messi o Cristiano Ronaldo. Puede Casillas pasar a engrosar la larga lista de grandes jugadores -porteros o jugadores de campo- que finalizaron sus carreras sin conseguir el preciado Balón. Da igual, él ya tiene desde hace mucho el mayor de los premios: el reconocimiento por parte del público. Ese es el mayor de todos.

lunes, 9 de abril de 2012

Zárraga

A hombros con la Intercontinental
Poco ha sobrevivido Jose María Zárraga a su compañero del Real Madrid Marquitos. Al cántabro, fallecido hace poco más de un mes, le ha seguido el vizcaíno, con quien compartió vestuario durante muchas temporadas. Es ley de vida que vayan desapareciendo poco a poco grandes nombres del fútbol español -y mundial- de épocas pretéritas.

Fue Zárraga, junto a Gento y DiStéfano, el único jugador que jugó con el Madrid las cinco finales de Copa de Europa disputadas por dicho equipo en la década de los cincuenta -de 1956 a 1960 inclusive- y que la entidad que presidía Santiago Bernabeu contó por victorias. Marquitos estuvo en aquel equipo que ganó las cinco primeras ediciones de la vieja competición pero no disputó la tercera -1958- que se disputó en Heysel, Bruselas.

Procendente del fútbol vizcaíno llegó al Real Madrid en 1949 que lo bajó al entonces filial, el Plus Ultra. Dos años después -en 1951- subió definitivamente al primer equipo donde estaría hasta 1962. Campeón de Liga en seis ocasiones, una de Copa y otra de la Copa Intercontinental, formó con Miguel Muñoz un tándem histórico en la línea media.

Jugador de trabajo ímprobo en el campo. Obscuro de cara a la galería pero siempre reconocido por la afición -le llamaba cariñosamente Zarraguita-, su aportación era fundamental para un equipo tan atacante como el blanco.

Ocho veces internacional con la selección absoluta de España, no lo fue más debido al enorme potencial que por aquel entonces presentaba el fútbol español.

lunes, 2 de abril de 2012

El Mejor Lanzador de Córners

La leyenda del saque de esquina
Hay personas que me comentan que son seguidores de este blog. Me dicen que no escriben en él, que no comentan, por diferentes motivos. Pero que sí lo siguen. Que lo leen y les gustan los contenidos que en él se vierten. Es algo que me agrada lógicamente. Pero sí que es cierto que si no se comenta al hilo de la entrada de turno no es posible rebatir los contenidos antes mencionados. He de suponer por tanto que dichos seguidores están satisfechos con lo por mí expuesto.

Me basta, no obstante, con que ese puñado de lectores encuentren el blog informativo y entretenido. E instructivo si es posible. Intento contrastar todas la información en él expuesta aportando a la misma mi intransferible opinión personal.

No obstante, recientemente, uno de esos seguidores, no especialmente aficionado al fútbol, pero sí hombre inquieto y curioso en general, me preguntaba, en un cercano encuentro personal, acerca del mejor lanzador de córners de siempre. Es decir, del futbolista que mejor había efectuado los saques de esquina en la historia del fútbol.

Bucear en la historia del fútbol en busca del mejor lanzador desde la esquina es tarea ardua y complicada. Máxime teniendo en cuenta que los criterios son absolutamente subjetivos. A parte de la imposibilidad de haberlos visto a todos.

Porque un saque de esquina no es un lanzamiento de máximo castigo desde once metros que suele acabar en la red. Ni un golpeo con barrera desde las inmediaciones del área que genera la mayoría de las veces una ocasión de peligro cuando no acaba en las mallas. Se trata por tanto de buscar al jugador que mejor centra -normalmente al área aunque en ocasiones se haga bastante abierto fuera de la misma- con el balón parado desde la zona indicada para ello. Desde la zona confluencia de las líneas de banda y fondo que señala uno de los límites del campo.

Rara vez un saque de esquina se convierte en gol pero si al golpear el balón, buscando al compañero mejor situado, éste se acerca a los palos que conforman la portería, además de una posición franca de remate, tendremos un posible gol directo.

De todos los especialistas que ha habido y pueda haber me voy a quedar con Emilín, el sensacional extremo izquierdo del Oviedo de antes de la guerra -me refiero a la guerra civil, claro está-. El fabuloso extremo sacaba los córners dándole una rosca muy especial con la que conseguía colocar el balón dentro de la portería rival en no pocas ocasiones. En las ocasiones en que esto no sucedía allí estaba su compañero Isidro Lángara para encargarse de rematarlos a la red.

La rosca consiste en hacer que el balón vaya rotando en el aire y tome efecto hacia el interior, por tanto conseguir que el balón vaya directo hacia la portería, que se encuentra en línea con el córner, y entre dentro de la misma.

Esta acción -la de marcar un gol desde la mismísima esquina- fue conocida como Gol Olímpico y según cuenta la historia el primero que marcó uno así fue el argentino Césareo Onzari. Fue en un encuentro ante Uruguay -que era el campeón olimpíco en vigencia y de ahí el nombre que recibe dicha acción- en 1924. Tan sólo unos meses antes permitió el reglamento por vez primera lanzar directamente a puerta desde la esquina.

No sé si Emilín fue el mejor o no en este apartado pero, desde luego, sí fue una leyenda de los saques de esquina. Un futbolista representativo de lo que aquí se plantea. Ya hablo más arriba de la dificultad de encontrar a uno sobresaliendo entre los demás.

Espero que lo aquí expuesto sea del agrado del mencionado seguidor -y amigo mío- y que su inquietud y curiosidad haya quedado satisfecha al menos en la medida de lo posible. Después de varios años sin encontrarnos tenía que responder a su pregunta.

martes, 27 de marzo de 2012

El Monstruo de Colombes

Basora, a punto de centrar
No podría empezar con otro título esta entrada sobre el desaparecido Estanislao Basora. Ese fue el sobrenombre por el que fue conocido después de un partido internacional con la selección española en dicha localidad francesa.

Fue Basora uno de los mejores extremos derechos de la historia del fútbol español. Un adelantado a su tiempo. Su forma de proteger el balón, su capacidad goleadora -algo no muy habitual en su época teniendo en cuenta su posición en el campo-. Ingresó en el F.C. Barcelona en 1946 para abandonarlo en 1958 con un rosario de títulos en su haber.

Cuatro veces campeón de Liga, cuatro de Copa, una Copa de Ferias y dos Copas Latinas entre otros trofeos conquistados . Formó parte del Barça de las Cinco Copas integrando una delantera mítica junto a César, Kubala, Moreno y Manchón. En 373 encuentros consiguió la cifra de 153 goles con el Barcelona.
En boca de gol

Fue veintidós veces internacional por España -13 goles-, consiguiendo el cuarto puesto en el Mundial de Brasil en 1950 -la que hasta 2010 fue la mejor clasificación de la selección nacional en toda su historia-. En un encuentro frente a Francia, en la localidad -cercana a París- de Colombes, Basora jugó tan bien que fue bautizado como El Monstruo de Colombes. Ese día España marcó cinco goles y Basora hizo tres de ellos.

En el cementerio de Les Corts, junto al Camp Nou, ya descansa en paz.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Marquitos

Marquitos
Con la última entrada aún fresca supe del fallecimiento de Marcos Alonso Imaz Marquitos. Hace escasas fechas un amigo se refirió a este blog calificándolo como blog-obituario. Si recordar y reconocer como se merece a un personaje del mundo del balompié significa tener un blog-obituario entonces lo tengo. No me molesta, no obstante, dicho calificativo.

Como dije al amigo en cuestión falté a la cita cuando nos dejaron importantes nombres como Enzo Bearzot -seleccionador campeón del mundo con Italia en 1982-, Adrián Escudero -máximo goleador de la historia del Atlético de Madrid-, Héctor Nuñez -jugador y entrenador del Valencia- o Miljan Miljanic -entrenador del Real Madrid-. No pretendo simplemente con estas líneas hacerles justicia. Ni mucho menos.

No podía, sin embargo, dejar pasar la noticia la muerte de Marquitos. Un defensa con cinco Copas de Europa, cinco Ligas, una Copa de España y una Intercontinental. Llegó desde el Racing de Santander -en su Cantabria natal- para formar parte del todopoderoso equipo blanco. Después iría al Hércules, Murcia, Calvo Sotelo y Toluca -de nuevo en su tierra-.

Permaneció ocho temporadas en el Real Madrid, de 1954 a 1962 -no diez o nueve como dicen algunos medios de comunicación-. Alcanzando la internacionalidad con el equipo absoluto de España en dos ocasiones: en 1955 (debutó frente a Francia) y en 1960 (en el mismísimo Wembley contra Inglaterra).

Jugador de fuerza, de raza y pundonor no se doblegaba ante los rivales siendo fiel representante del orgullo de aquel equipo que paseó su supremacía por Europa. Los aficionados más veteranos recordarán sus duelos a "patada limpia" en los córners con el también fallecido Ernst Happel del Rapid de Viena.

Padre de Marcos Alonso -Atlético de Madrid y Barcelona- y abuelo del jugador del mismo nombre -criado en la cantera del Real Madrid y actualmente en el Bolton Wanderers- se ha ido para engrosar definitivamente la leyenda.

lunes, 5 de marzo de 2012

El fútbol bien jugado

Kopa, Rial, DiStéfano, Puskas y Gento
Recientemente estuve viendo en Marca TV el partido de semifinales de la entonces llamada Copa de la UEFA entre el Real Madrid y el Inter de Milán correspondiente a la temporada 1985-86. El encuentro, jugado en el Santiago Bernabeu madrileño, tuvo un tiempo extra en el cual el conjunto que entonces dirigía desde el banquillo Luis Molowny consiguió superar a los italianos y de esta forma acceder a la final en la que se enfrentaría al Colonia alemán.

El encuentro tuvo una importante dosis de furia, de lucha, aportada por ambos conjuntos pero especialmente por parte del equipo merengue. Hasta jugadores tan aparentemente fríos como fueron Soso Gallego o Míchel pusieron toda la carne en el asador para que el partido se decantara de su lado. Y había que ver de qué forma se empleaban.

En el fútbol actual muchas de las acciones de ambos contendientes serían consideradas no ya falta sino tarjeta amarilla o incluso expulsión directa. Pues bien en muchas ocasiones no se señalaba infracción de ningún tipo. Afortunadamente el fútbol ha cambiado y el estamento arbitral -si algo tiene de bueno- es que protege en mayor medida que en pasadas épocas la integridad física de los jugadores.

Juanma Lillo
Marca TV emite en su espacio 'Fútbol de Leyenda' partidos de otras épocas en los que, además del locutor habitual, en los comentarios del encuentro de turno cuenta con la presencia del entrenador Juan Manuel Lillo. Siempre demostró Lillo su gusto por el fútbol bien jugado. En sus comentarios demuestra un profundo conocimiento del deporte del balompié y una capacidad de análisis francamente interesante. Su capacidad de expresar lo que ve es de una claridad meridiana.

Sin embargo creo que su conocimiento de la historia del fútbol es claramente limitado. Y lo demuestra. Eso o que sus opiniones son claramente tendenciosas en contra del Real Madrid por algún motivo que yo al menos desconozco.

En un encuentro anterior al citado -creo que enfrentaba al Real Madrid con el Nápoles- Lillo se descolgaba diciendo algo que parece estar en los mentideros de la afición española desde hace ya tiempo. Decía el entrenador que en el estadio Santiago Bernabeu lo que importa es ganar. No cómo. Que a la afición le da igual si el equipo juega o no bien al fútbol. Que eso es prioridad en el Camp Nou, en Barcelona, pero no en el Madrid.

Es evidente que Juanma Lillo, como ya digo antes, o no conoce la historia del Real Madrid o quiere dar una versión del mismo que no es la real. Esto me lleva dando vueltas hace ya tiempo y tenía ganas de plasmarlo de una vez en este blog. Lo que sí es cierto es que el aficionado del Bernabeu siempre ha pedido y exigido lucha y entrega al jugador que vistiera la camiseta de este club. Esto no excluye jugar bien. Para nada. Echando mano de la historia hay muchos ejemplos de ello.

El aficionado actual se lleva de esta forma una impresión errónea sobre lo que ha sido y es el Real Madrid. Siendo el Barcelona el equipo que mejor juego ha realizado en los últimos años parece de estar forma que el conjunto culé es la bandera por antonomasia del buen juego. Nadie va a negar que los blaugranas han desarrollado gusto por jugar bien al fútbol durante décadas. De ahí a que eso les haya hecho ganar títulos siempre va un mundo. Precisamente ese espíritu indomable ante la derrota de los capitalinos es de lo que han carecido los barcelonistas en múltiples ocasiones.

¿Regueiro, DiStéfano, Gento, Puskas, Kopa, Amancio, Míchel, Zidane, Figo o Ronaldo no jugaban bien al fútbol?

Señor Lillo o aprende usted historia o explique el porqué de su desacertada opinión.

martes, 17 de enero de 2012

Ellos Son la Atracción


Hay que reconocer que gran parte del atractivo del fútbol actual a nivel mundial se centra en la dualidad Real Madrid-Barcelona. No creo que sea exclusivamente una impresión mía. Reconozco que me gustaría que tanto la competición doméstica nacional como los enfrentamientos internacionales estuvieran más igualados que los que puede ofrecer en estos momentos el panorama futbolístico. Aunque en este deporte todo puede cambiar en cualquier momento.

Mañana miércoles podremos ver un nuevo envite entre ambos conjuntos. El primero que el sorteo de copa ha deparado para los cuartos de final entre estos dos colosos. El escenario: el Santiago Bernabeu de Madrid. El Real Madrid parte con cinco puntos de ventaja en la liga pero llega al encuentro con la neurosis que le produce cada enfrentamiento contra el equipo que dirige Guardiola. El Barcelona como el más débil como visitante de la Era Guardiola pero con los títulos de la Supercopa de España y el Mundialito de Clubes ya en su poder.

La estrategia de ambos conjuntos es siempre la misma. El Barcelona dominar la pelota y con ello controlar el partido. El Madrid intentar que el Barcelona no ejerza ese dominigo del balón y así poder realizar su juego de fuerza, rápido y directo. Otra cosa bien distinta es qué táctica aplicar para llevar a cabo los objetivos. La empresa se antoja de nuevo apasionante.

De un lado el Barça con su fútbol de toque, al pie o al espacio según convenga, elaborado, técnico, fantástico en su concepción y en su ejecución. Con las mejores individualidades del fútbol actual en la defensa como Alves o Piqué; un medio del campo inmejorable con la perfección geométrica de Xavi y la creatividad de Iniesta y un ataque donde Leo Messi se muestra incontenible e intratable para los más encopetados rivales.

Del otro lado el Madrid con su juego vertical, rápido, buscando siempre el marco contrario -hecho que le acarrea en ocasiones no pocos quebraderos de cabeza-. Cuenta también con importantes individualidades en defensa, caso de Marcelo o Ramos; un medio campo donde Xabi Alonso es pilar indiscutible por su calidad y un ataque de tremenda eficacia con Higuaín, Benzemá o el siempre polémico Cristiano Ronaldo.

Ellos están escribiendo ahora la historia del fútbol español e internacional. Suya es la oportunidad. Llegó el momento.