miércoles, 20 de octubre de 2010

Arteche

Con la última entrada a punto de publicarse nos enteramos del fallecimiento del que fuera durante muchas temporadas jugador del Atlético de Madrid, Juan Carlos Arteche. Si importante ha sido la pérdida del chileno Riera, el portugués Torres y el español Manchón, no podíamos dejar de lado la noticia de la trágica muerte del antiguo jugador colchonero.

Procedente del Racing de Santander recaló en el club del Vicente Calderón. Arteche vistió asimismo la camiseta roja de la selección nacional española. Jugador ocasionalmente duro, contudente en su juego para paliar la ausencia de otras condiciones; su fuerte estaba en el juego aéreo. Jugaría en un buen Atlético de Madrid, Subcampeón de la Copa de la UEFA en aquella histórica final frente al Dinamo de Kiev por entonces soviético.

Un jugador destacado en la historia del Atlético en la demarcación de defensa. Su fallecimiento, con sólo 53 años, ha entristecido al club de su vida y a todo el fútbol español en general. Asimismo a todos los que amamos este deporte.

Descanse en paz Juan Carlos Arteche Gómez.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Ley de Vida

El pasado mes de septiembre nos dejaban para siempre tres nombres importantes -cada uno a su manera- de la historia del fútbol. Me refiero a Fernando Riera, José Torres y Eduardo Manchón.

En primer lugar el chileno Fernando Riera. En España este nombre puede no sonar demasiado hoy día, sin embargo más de algún viejo aficionado le recordará porque Riera entrenó en un momento determinado al Español de Barcelona y Deportivo de la Coruña. Fue uno de los pioneros de la táctica del fuera de juego. Marcó un antes y un después en su país como preparador y técnico -también fue un destacado jugador aunque de menor relevancia que en esta otra faceta-. Tras un meticuloso plan llevó a Chile al tercer puesto en el Mundial que dicho país organizó en 1962. Después se hizo cargo del Benfica bicampeón de Europa y aunque no volvió a sacarle campeón de dicho torneo continental se le recuerda como uno de los mejores entrenadores que tuvo el club.

En 1963 tuvo el honor de sentarse en el banquillo del viejo Wembley dirigiendo a la Selección Resto del Mundo frenta a Inglaterra en el encuentro conmemorativo del Centenario de la Federación Inglesa de Fútbol.


José Torres, fue un atacante del Benfica -sería entrenado por el citado Riera- de la gran época del equipo lisboeta -años 60-. Bicampeón de Europa -aunque no jugaría en ninguna de las finales conquistadas- y otras tres subcampeón -se alinearía en las tres finales- sería el complemento ideal de Eusebio en ataque. Buen rematador de cabeza gracias a su altura -1,92-, con buen dominio de balón a pesar de ésta y eficaz goleador. Jugaría también el Mundial'66 con Portugal donde conseguiría el tercer puesto. Con el tiempo llegaría a seleccionador de su país acudiendo a México'86.

Y por último Eduardo Manchón, extremo izquierdo del Barcelona de las Cinco Copas en 1951-52. Integrante de una de las delanteras históricas por derecho propio del Barcelona en particular y del fútbol español en general: Basora, César, Kubala, Moreno y Manchón. Uno de los extremos más renombrados del club blaugrana en su historia tenía que ser indiscutiblemente recordado aquí.

Fueron protagonistas en su momento. Ahora por ley de vida ya no están. Los tres se merecían este recuerdo. Hasta siempre.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Finalizando el Verano: España-Argentina, Del Bosque y Luis Aragonés.

En los estertores del verano un par de asuntos han llamado la atención en el mundo del fútbol en España cuando la liga 2010-2011 acaba de echar a andar.

En primer lugar el Argentina-España. La derrota por 4 goles a 1 de los de Del Bosque ha traído cola. No sólo por salir derrotados sino por la forma en que dicha derrota se produjo. Bien es cierto que con un poco más de fortuna -tres balones golpearon en el palo- el resultado bien podría haber sido otro. No hay justificación. El Campeón del Mundo tenía que haber dado otra imagen.

El primer responsable es Vicente Del Bosque. El seleccionador prescindió de parte de los habituales titulares para dar entrada a otros que no suelen jugar de inicio. Prefirió sí contar con ellos para el partido oficial contra Liechtenstein, que si bien supuso una victoria por 0 a 4 jugando francamente bien, no se antoja que la presencia de todos y cada uno de los titulares fuera imprescindible ante tan débil rival. Y se dice esto sin ánimo alguno de menospreciar al adversario. Sólo hay que remitirse a la historia.

Un partido ante Argentina siempre es importante, sea amistoso o no. En los antecedentes en suelo argentino tres partidos saldados con dos derrotas y un empate. Ninguna victoria. Era el momento de haber ganado. Otra cosa es la reacción de la hinchada argentina tras la victoria: sacando pecho y haciendo de menos al vigente campeón. Ni era necesario ni nos lo merecemos. Era su momento de redimirse siendo humildes después del varapalo sufrido frente a Alemania y que le supuso la salida del Mundial de Sudáfrica pero no han podido.

Y luego está Luis Aragonés. El que fuera seleccionador en la etapa anterior se ha descolgado en los últimos días con unas declaraciones en las que explicaba el porqué de la salida de Raúl de la selección nacional diciendo claramente que al actual jugador del Schalke 04 le venía grande el equipo nacional y que por ello dejó de convocarle.

Luis, que fue muy buen jugador en activo y es un entrenador genial, no parece poder soportar el no generar titulares como cuando comandaba a La Roja. Reconoce la valía de Raúl pero no desiste en su empeño de hacerle de menos. Raúl hizo una campaña 2007-08 -y la recuerdo bien- en la que con toda justicia se merecía ser convocado. Otra cosa es que no le valiera a Luis para sus planes. Que no estaba a la altura no se lo cree ni el mismo Luis. Que las cosas le salieran sin Raúl es otra historia porque ni Villa ni Torres son precisamente cojos.

Como vemos el mundo del fútbol sigue como siempre. La temporada se ha iniciado y la cosa se va animando.


sábado, 31 de julio de 2010

España Campeona del Mundo...¡por Fin!

Estaba cantado. Era inevitable y no podía ser de otra manera que la siguiente entrada a publicar iba a estar dedicada a España y su reciente conquista del Campeonato del Mundo. ¡Por fin! Justo cuando se van a cumplir 90 años del debut de la selección de fútbol, La Roja consiguió la hazaña.

¡Cuantas ilusiones a lo largo de ese tiempo! Desde el gol de Patricio Arabolaza frente a Dinamarca en la cita Olímpica de Amberes -1920- que inauguró la cuenta de partidos y goles para los nuestros. ¡Cuantas frustraciones! El autogol de Perico Vallana en París en la siguiente cita olímpica en la "ciudad de la luz" frente a Italia en 1924 o las afrentas de los árbitros Baert y Mercet en el duelo frente los mismos italianos y en el consiguiente partido de desempate respectivamente -en el Mundial organizados por los transalpinos en 1934- permitiendo un gol de los rivales con una más que evidente falta sobre el legendario Ricardo Zamora, a la sazón cancerbero español en el primer encuentro y sobre Nogués en el segundo. Una dureza tal con la que se emplearon los italiani que el conjunto que dirigía Amadeo García Salazar acabó el primero de los choques con siete jugadores lesionados -la furia no se quedó atrás, sin embargo y contabilizó seis bajas para el rival-. O el que anuló Bustamante a Adelardo en Chile, ante Brasil. O el de Bambridge a Míchel en México ante -¡Oh!- otra vez Brasil.

¡Cuantas decepciones! El "gol" fallado por Cardeñosa en Argentina ante los brasileños -¡Otra vez!-. El balón que se le coló a Arconada frente a Francia en el mismísimo Parque de los Príncipes de París en la Final de la Eurocopa, tras el disparo del actual Presidente de la UEFA, Michel Platini. El fallo de Salinas ante Italia o el autogol de Zubizarreta con Nigeria como rival. Impotencia. Como la sufrida ante los coreanos del sur en su Mundial con dos lamentables decisiones del colegiado Al Ghandour anulando sendos goles a nuestra selección.

También hubo lugar para las satisfacciones: en 1950 -Mundial de Brasil- la histórica victoria frente a Inglaterra con el archiconocido gol de Telmo Zarra. O mucho antes, en 1929, en Madrid, en el desaparecido Metropolitano, cuando vencimos a los pross por 4 a 3 en una gloriosa tarde de San Isidro. Supuso la primera derrota de los insulares en territorio continental en toda su historia. O la victoria en el Bernabeu ante la Unión Soviética que lideraba el gran Lev Yashin con el soberbio cabezazo de Marcelino. Fue nuestra primera Eurocopa. 44 años después conseguríamos la segunda en Viena, ante Alemania, con el ya histórico gol de Fernando Torres.

Tantas y tantas sensaciones a flor de piel. Por fin un 11 de julio de 2010 -fecha ya inolvidable para todo el país- Iniesta y todo nuestro equipo hacían historia. Justo cuando se cumplían, como ya dije antes, 90 largos años desde el día del debut. Como si el destino quisiera que el fútbol español y su selección fueran Campeones del Mundo antes de convertirse en centenarios.

Un nombre resuena en nuestras cabezas cuando pensamos en fútbol en estos momentos y no podemos evitar que se nos erice el vello del cuerpo: ¡España! ¡España! ¡España...y nadie más!

martes, 6 de julio de 2010

Holanda

Holanda se ha plantado en la final del Mundial. Sudáfrica 2010 será recordado, por lo menos, por el acceso al partido decisivo -escribo esto antes del partido frente a España- de los oranje después de 32 sin hacerlo. Cuantas veces el equipo de los conocidos como Países Bajos ha presentado en el Campeonato del Mundo formaciones magníficas que luego no han conquistado el cetro e incluso ni han accedido a la lucha final por el mismo. Ni mucho menos.

Recordemos a la Holanda de 1974, en el primer Mundial de Alemania, con un equipo para la leyenda liderado por Cruyff y junto a él los Neeskens, Krol, Suurbier, Rep, Rensenbrink...etc. Se plantaron en la final como máximo favoritos y perdieron frente a la Alemania de Beckembauer. Revolucionaron el fútbol y encandilaron a todo buen aficionado al deporte del balón redondo.

O a la del Mundial de Argentina de 1978 con un equipo que mantenía la base del de 1974 pero con la "insustituible" ausencia del líder Johann Cruyff. También se plantó en la final y también volvió a perder frente al anfitrión del torneo, Argentina en este caso.

Volvemos a encontrar a los oranje en 1990, como vigente Campeón de Europa de Naciones -lo fue en 1988- en el segundo Mundial que organizaba Italia en su historia. Los Van Basten, Gullit, Ronald Koeman, Rijkaard etc. eran uno de los claros aspirantes al título por juego y jugadores. Cayeron en octavos siendo toda una decepción.

Aún en 1994, con varias de las estrellas de la anterior cita mundialista, ya más entrados en años y arrastrando viejas lesiones, mezclados con jóvenes y emergentes figuras como Bergkamp, Overmars, los De Boer...Holanda presentaría un fabuloso plantel. Jugó bien pero se quedó en cuartos.

En el Mundial'98 celebrado en Francia, los Bergkamp, Overmars, De Boer, Kluivert, Seedorf, Davids y compañía se plantaron en semifinales realizando un excelente campeonato. Conformaban un gran conjunto.

Incluso en 2006 Holanda llevó al Campeonato del Mundo un más que interesante equipo liderado por Van Nistelrooy, Cocu, Van der Sar, Robben, Van der Vaart...No pasó de octavos.

Y en Sudáfrica 2010 llegó, tras muchos años, a la final. No contaba entre los favoritos. No ha realizado a lo largo del torneo un juego particularmente bonito. Ha ido superando rondas con un juego práctico. Resultadista más bien. Poco brillante. Amparados en dos jugadores especialmente, Robben y Sneijder, cuyas temporadas, tras su salida del Real Madrid, respectivamente, en el Bayern de Múnich y en el Inter de Milán han sido espléndidas. Dos futbolistas que parecen haber sido tocados con alguna varita de la suerte en este Campeonato.

Es la Holanda actual que se ha plantado nada menos que en la final de la Copa del Mundo por tercera vez en su historia. Tuvo, sin duda, equipos con mayor potencial para ganarla. Hasta el momento la historia se lo negó. En Sudáfrica, en breve, se escribirá la historia.

sábado, 19 de junio de 2010

Gerd Müller, Insaciable del Gol

Por una petición personal de alguien muy cercano, el protagonista de la presente entrada es un futbolista que marcó con su juego y sus goles parte de la historia del fútbol internacional y alemán en particular. El aludido no es otro que Gerd Müller, conocido como Torpedo o como El Bombardero.

Nació en Nördlingen, Alemania, el 3 de noviembre de 1945. Su primer club fue el TSV 1861 Nördlingen y en él en una sola temporada alcanzaría la espectacular cifra de 46 goles. Tenía tan sólo 15 años y comenzaba a destacar ya sobremanera en su faceta de goleador.

En 1964 ficha por el Bayern de Múnich. Con sus escasos 19 años sus inicios en el club bávaro no fueron nada fáciles. El entrenador del equipo muniqués, el yugoslavo Cajkovski, que no comparte con el club el fichaje de Müller, arremete contra el jugador criticando su físico, con demasiados kilos según el técnico. Pero Gerd sólo respondía en el campo y en el área. Máximo goleador de Liga en Alemania en 1967, con 28 goles, 1969, con 30, 1970, con 38 -consiguiendo su primera Bota de Oro europea-, 1972, con 40 -volviendo a ser el máximo goleador europeo-, 1973, con 36, 1974, con 30 y 1978, con 24. Líder absoluto de goles de la Bundesliga y del Bayern de Múnich. Además de ser el máximo goleador en el Mundial de México'70 con 10 tantos y con 14 el segundo en la lista mundialista de todos los tiempos. Máximo realizador también de la selección alemana -la actual Alemania unificada heredó los antecedentes estadísticos de la antigua República Federal de Alemania en la que jugó Müller- con 68 dianas. No parece que el juicio de su antiguo entrenador fuera muy acertado.

No tenía una gran técnica ni gran habilidad con el balón. No era un virtuoso, ni mucho menos, pero Gerd Müller metía goles en cualquier posición imaginable. Con la cabeza -fue uno de los mejores rematadores que se recuerdan. Su poderoso tren inferior le permitía elevarse para conectar el remate aereo- o con el pie fue un rematador de primera fila. Un instinto para la suerte suprema del fútbol que pocos jugadores han tenido. Su efectividad fue colosal.



Campéon del Mundo en 1974, en su propio país. De Europa de selecciones en 1972. Cuatro veces campeón de la Bundesliga, otra cuatro de la Copa de Alemania. En tres ocasiones consecutivas campéon de Europa de clubes, campéon de la Recopa del 67. Ayudó a construir el mejor Bayern Múnich de siempre. Acabaría su carrera en Estados Unidos, enrolado en el Fort Lauderdale Strikers.

Por una petición personal, como ya hemos dicho, dedico hoy aquí este merecido homenaje al que fuera fantástico goleador.

domingo, 30 de mayo de 2010

Porteros de Brasil

Brasil nunca ha sido país de porteros. Muchos niños cuando comienzan a dar sus primeras patadas a un balón de fútbol sueñan con ser porteros. Las hazañas de los guardavallas perduran, en ocasiones, más que las de un jugador de campo. Al menos así fue durante muchos años. No en Brasil, sin embargo.

Las particularidades del fútbol brasileño hacen que de forma muy especial los niños sueñen con marcar goles en lugar de impedirlos. Con más razón si tenemos en cuenta que algunos de los nombres ligados a la leyenda negra del fútbol de dicho país se han colocado bajo los palos.

Barbosa fue el guardameta titular de la selección brasileña que disputó en su país el Mundial en 1950. Fue considerado, tras la derrota con Uruguay, el gran responsable del "fracaso". Brasil nunca había ganado un Mundial pero jugaba en su país y tenía un gran equipo. Fue un gran portero pero nunca se le reconocerá en su país.

Normalmente lo que se recuerda de Brasil son sus jugadores de campo, sin embargo la tricolor tuvo algunos jugadores importantes en la demarcación de portero. El excelente Gilmar, sin duda el mejor de la historia de Brasil, fue uno de los grandes guardamentas que se recuerdan en el fútbol. Fue campeón del mundo en 1958 y 1962. El mismo Manga, sucesor de Gilmar en la portería brasileña, alternó con los mejores del mundo en su momento. Leao o el estupendo Taffarell son otros ejemplos.

En ocasiones Brasil acudió, sin embargo, a campeonatos del mundo con porteros de más discreta consideración. Al de México, en 1970, con Félix que, a pesar del maravilloso campeonato conquistado, fue un jugador poco valorado. Al de España acudió el discretísimo Valdir Peres. Y en el segundo Mundial mexicano, en 1986, estuvo Carlos, "buen" portero aunque de personalidad "gris" no obstante.

En otras contó con jugadores en el mencionado puesto que defraudaron la confianza puestas en ellos, bien por lesiones -incluida la amputación de un dedo de una mano- como en el caso de Castilho, titular en el Mundial de Suiza y heredero del "malditismo" del puesto tras el "Maracanazo" de 1950. O de Dida que a pesar de levantar muchas expectativas se reveló como un portero no del todo regular.

En el momento actual Brasil cuenta con Julio César, considerado uno de los mejores del mundo. Como siempre desde que ganara su primer campeonato Brasil es una de las favoritas del inminente torneo. Julio César tiene, como hemos visto, importantes predecesores en el puesto. Unos tuvieron fortuna, otros no tanta. Alguno cayó en desgracia. Es la ley del fútbol.